lunes, 29 de diciembre de 2008

Misa en Colón en el día de la familia. Entrada de Ignacio



Yo estuve ayer en la plaza de Colón en la "Fiesta de las Familias". Yo lo recibí como canto de esperanza. Con frecuencia se oye que todo está fatal; que es horrible. Que si la crisis, el laicismo, el relativismo moral, las hipotecas... Y es verdad, nuestros tiempos traen consigo unas dificultades específicas que complican bastante las cosas. Y buscando por aquí y por allá uno encuentra ciertos descansos y respuestas relativas. Nada verdaderamente sólido y duradero. ¿No te pasa un poco esto?
Por eso, en días como ayer, vuelvo a descubrir la suerte de pertenecer a la Iglesia que da respuestas concretas y directas a mis inquietudes y preocupaciones; ver al Cardenal Rocuo (que con esa voz rota, que podría doblar otra saga de "El Padrino") que habla con esperanza y alegría del futuro, es un verdadero don. Aparezco por este blog que tanto promete, para mandar un abrazo al lector y desearle unas santas navidades; que el 2009 esté lleno de sorpresas y respuestas auténticas y que podamos compartirlas juntos. Un abrazo

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